"Jesús revelado"
Pastor Jamaal Williams
9 Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús, me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. 10 Estaba yo en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta, 11 que decía: «Escribe en un librolo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfiay Laodicea».
12 Entonces me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo, y al volverme, vi siete candelabros de oro. 13 En medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14 Su cabeza y Sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve. Sus ojos eran como una llama de fuego. 15 Sus pies se parecían al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y Su voz como el ruido de muchas aguas. 16 En Su mano derecha tenía siete estrellas, y de Su boca salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza.
17 Cuando lo vi, caí como muerto a Sus pies. Y Él puso Su mano derecha sobre mí, diciendo: «No temas, Yo soy el Primero y el Último, 18 y el que vive, y estuve muerto. Pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 19 Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de estas. 20 En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en Mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellasson los ángelesde las siete iglesias, y los siete candelabrosson las siete iglesias.
Apocalipsis 1:9-20
Idea principal: Jesús resucitado se encuentra entre su pueblo, tan preciado como oprimido.
- Juan sufre como testigo fiel
- Jesús resucitado se encuentra entre sus iglesias
- Jesús reconforta y reafirma su testimonio
- Midtown: Narradores valientes
- Un Narrador Valiente comparte la verdad sobre Jesús y la diferencia que su gracia ha hecho.
- Esta semana podrías contarle a un compañero de trabajo por qué tienes esperanza, orar con un familiar o permitir que una conversación llegue a Jesús en lugar de desviarla hacia un tema más seguro.
- Pídele al Espíritu Santo valentía y presta atención a las personas que Dios ya ha puesto a tu alrededor. Cuando se presente la oportunidad, comparte lo que sabes.